Lo que hay que decir que no se dijo o se dira...

martes, 17 de marzo de 2009

Lo CoTiDiAnO

Parece que estas ahí, pero no existes, consumo tu presencia cada día pero no estas, te miro ahí cada día inundado hermético perdido, como si no te mirara, como si hubieras desaparecido. Te encuentro y al mismo tiempo te pierdo en medio de la incertidumbre del miedo, como si te quemaras y al fin de cuentas es lo mismo - no existes-. Siento la habitación vacía, nos miramos y sigue vacía. Refleja nuestro desencuentro y nuestra soledad que un día compartimos, ahora ella nos comparte a nosotros, desencantada de ella misma. Nos miramos cotidianamente como si nos conociéramos de siempre, y supiéramos lo que va a pasar deseando que no pasara, pero sin esforzarnos porque no ocurriera. Grito desde el silencio mas profundo que te amo, pero el miedo ahoga mi voz, nadie se atreve a escucharla. Y mientras explotan las ideas dentro de mí, el SAT me dice que no ha resuelto mis problemas – como si alguien pudiera hacerlo-; la pluma con la que escribo se chorrea tal cual mis sentimientos y el mundo se derrumba poco a poco desde que mi padre se fue; tan solo logro recordar que lo único que encontraba verosímil no lo es más. Tu ausencia sigue llenando mi vacío; me sofoco en este infierno y tú no me dejas en el cielo, mientras me molesto enriqueciendo a los que me hacen mas pobre y me burlo del afán que imprimen los ajenos que creen ser exitosos, cuando lo que denotan es ser solo el esclavo mas fiel. El mundo me sigue dando la vuelta una y otra vez, desde que le dije que para mi si podía ser color de rosa y que los finales felices si existen, parece que el rosa no es su favorito y la felicidad lo es pero no para mí. Te busco, te miro, te encuentro, te pierdo, todo se convierte y se une para formar el diario acontecer de mi vida mientras espero que vuelvas a mi